jueves, 26 de noviembre de 2015

¿De dónde vienen los refugiados que vienen a Europa? Viaje al Líbano (III)


He esperado un buen rato antes de escribir la tercera parte, para digerir lo que he visto y escuchado hoy. Aviso que el texto que sigue, no es agradable de leer y conocer.

Hoy he estado en Shatila. Shatila es un campo de refugiados palestinos. Bueno, campo de refugiados no lo es, porque en el Líbano oficialmente no hay refugiados (aunque uno de cada cinco habitantes lo sea).

Está dentro de Beirut y se accede a el a través de un punto de control del ejército. Es un barrio entero donde sólo hay palestinos. Es el barrio donde originariamente ubicaron a los palestinos que huyeron de los israelíes en 1948. Barrio histórico donde han pasado muchas cosas graves durante todos estos años.

Actualmente, a los 10.000 palestinos que vivían, hay que añadir 10.000 palestinos más de los que estaban en campos en Siria y que han tenido que huir a Líbano. No es el único campo de palestinos que hay en el Líbano. Hay unos 400.000 dispersado en varios asentamientos.

Shatila se ha ido levantando informalmente a medida que las necesidades lo requerian. Son edificios de 4, 5 6 y hasta 8 pisos que nunca han sido pensados ​​como edificios pero que ahora ya lo son. La gente auto-construye un piso más cuando lo necesita y puede. Es el primer campo de refugiados vertical que he visto nunca.
Evidentemente un barrio que ha crecido así como podéis ver en las fotos, no tiene ninguna garantía. A pesar de todo esto y que las calles están llenos de socabones y de agua que no sabes de dónde viene ni a dónde va, la verdad es que esta bastante limpio todo dadas las condiciones.

A los refugiados palestinos "de toda la vida", el gobierno Libanés les deja trabajar en unas categorías de trabajo muy concretas que sólo son las de servicios manuales y peor pagadas, las que no quiere hacer nadie más, vaya.

Realmente es difícil pensar cómo se puede vivir en estas condiciones. A pesar de ello he visto escuelas y guarderías bastante dignas y ONGs locales que trabajan para dignificar espacios y vida dentro del barrio.

Hemos visitado una familia de las últimas que han llegado de Siria. Vivían en los campos de refugiados palestinos en Siria. Esta en concreto vivían en un campo en Damasco donde había 300.000 palestinos y donde ahora, con todo destruido, sólo quedan 3.000.

Tuvieron que huir sólo con lo que llevaban puesto, después de que las bombas destruyeran su casa y vieran morir a familiares. Una mujer había perdido el marido y otra había perdido un hijo de 14 años.

Los han enviado Shatila. Ellos mismos buscaron algún lugar donde ir fuera de Beirut, pero no lo encontraron. En Shatila deben pagar alquiler del cuarto donde está viviendo. En este caso se encuentra en  un cuarto piso en el que he subido por una escalera precaria, donde goteaba agua por todas partes, con hierros de construcción saliendo de todas las paredes y cables colgando en cada esquina. La vivienda eran 3 ambientes donde estaba toda la familia ampliada, sencillos pero dignos y limpios.
Les cobran 350$ al mes con agua y luz. Los primeros meses pudieron hacer frenbte al pago pero ahora ya no pueden. Tienen una ayuda de 27 $ persona/mes para todo. Antes les daban un suplemento de 100$ por el  alquiler pero ahora ya no se lo dan. Como comprabaran, ... las cuentas no salen. Y si veis donde viven y lo que les cobran, ... es absolutamente indecente!. Hay ONG locales que les ayudan, pero no alcanzan a cubrir todas las necesidades.

Los refugiados palestinos que vienen de Siria, no tienen estatus reconocido de refugiado y por tanto no pueden trabajar ni siquiera en ninguna de las categorías donde están trabajando los palestinos que ya hace años que viven aqui.
Sin poder trabajar, sin ingresos, con alquileres altísimos, viviendo en estas condiciones, ... no saben cómo pasarán el día mañana y sólo piensan en volver! ¡aunque ya no saben dónde!

La hija de 15 años por ejemplo ha terminado la escuela primaria en el barrio, pero no se ha podido hacer el examen final de escolarización porque no podian pagar lo que vale el examen. Como tienen prohibido salir del barrio, aun con el examen aprovado no podria seguir estudiando porque deberia hacerlo fuera del barrio. En el barrio sólo hay escuela primaria.

Hemos tenido poco tiempo para poder charlar. En la cabeza tenía muchas preguntas, vuetras preguntas y las mias. La traducción del inglés al árabe y viceversa lo hacía todo más lento y seguro que he perdido muchos matices entre las dos lenguas. Pero aunque hubiera tenido todo un dia y supiera árabe, estoy seguro de que tampoco lo hubiera entendido todo. He aprendido que a pesar de que, como occidentales que somos, necesitamos entenderlo todo, no lo podemos hacer, dentro las limitadas coordenadas que tenemos.

Solo se que en el Líbano, en Beirut, hay gente viviendo en unas condiciones inimaginables a metros de una ciudad que funciona de manera bastante parecida a las nuestras. Que a pesar de ser todos refugiados, los hay de primera y de segunda. Que están enfrentados entre sí por opciones políticas y tienen y se tienen miedo. Y que no pueden salir del barrio, ni hacer nada.

Estas familias si que tienen casi todos familiares en Europa. Y los que estan aqui sólo sueñan en irse. Solamente los disuaden los  4.000$ por cabeza que saben que necesitan, porque ni los tienen ni los tendrán nunca en estas condiciones.

Por mal que los tratamos en Europa, para ellos seguirá sin duda la mejor opción, y por lo tanto no podremos parar nunca la emigración mientras haya refugiados viviendo en estas condiciones. Tratarlos mal no les disuadirá. Nunca los trataremos bastante mal.

Me preguntan porque Europa no les pone un barco y les ahorra el trance y el gasto del camino que solo alimenta mafias y les impide tener una esperanza. No les he contestado nada. Creo que tampoco esperaban la respuesta.

He salido caminando por las estrechas y húmedos calles de Shatila en silencio. Sin atreverme a hacer más fotos, ni a mirar más caras, a pesar de la mayoría seguían sonriendo.

En la guardería tienen un curso este sábado con las madres para hablar de los abusos morales, físicos y verbales a los niños. No puedo justificar ningún abuso (aunque dicen que son pocos casos), pero no me atrevo a juzgar ninguna reacción de personas que tienen que vivir en estas condiciones.

Y me reafirmo en lo de ayer. Si no resolvemos la guerra y el conflicto, el resto no lo podremos "solucionar" nunca de ninguna manera por muchos recursos que destinemos...














miércoles, 25 de noviembre de 2015

¿De donde vienen los refugiados que llegan a Europa? Viaje a Líbano (II)

En català
Es continuación de Viaje al Líbano (I)

Hoy hemos vuelto en el Valle de Bekaa pero a otra población que se llama Ghazzeh, aunque la he visto escrita de dos maneras más.

La situación en Ghazzeh es parecida a la que describia ayer. Asentamientos informales con "casas" hechas con plástico del ACNUR esparcidas por toda la geografía. La característica que choca aquí es que por cada libanés hay cuatro refugiados. La situación es aún más difícil. La población local se queja de que se ayude a los refugiados y no se les ayude a ellos y se ha decidido ayudar a todo el mundo en función de las necesidades y no del origen.
ONGs como Oxfam Intermón lo tenemos complicado. Hemos generado dos trabajos comunitarios. El primero es el mantenimiento de calles y de jardines de la población. El pueblo tiene un jardín central que ahora esta precioso y como es el único lugar de recreo de la población, es un servicio tanto para refugiados, como para locales que nunca antes  habían tenido un espacio así.
El segundo es aún más útil pero aparentemente menos bonito. El agua y las letrinas es algo que hemos procurado que todos tengan, pero hay un tema complicado de resolver, y es el volumen de basura que se generan con tanta población.
La basura se acumula y acumula sin orden ni concierto y la población que ya tenía este problema antes de los refugiados, la ha visto multiplicado por cinco con su llegada. Para solucionar esto, el segundo proyecto que hemos hecho es construir una pequeña planta de tratamiento de la basura, donde se hace la selección para poder vender y aprovechar lo que se pueda hacer compost con la fracción orgánica. No podemos tratar ni de lejos toda la basura que se genera, pero conseguimos un tratamiento integral del vertedero que al menos evita los malos olores, genera algunos ingresos y da trabajo a 10 o 12 familias más.
Pero aún así no es ideal. A los refugiados en Líbano sólo los dejan trabajar de temporeros o en trabajos de servicios, y con una segunda condición, no pueden trabajar más de un mes al año.
Por lo tanto cada mes tenemos gente nueva y gente que pasa a no tener trabajo. La situación por lo tanto no mejora sustancialmente.

Hemos seguido visitando familias y escuchando historias. La primera familia que hemos visto esta mañana, nos confirmaban lo que todo el mundo nos decía ayer. Solamente esperan el momento de volver a casa. En este caso además porque están viviendo con los nietos de un hijo del que hace tres años que no saben nada.
Tanto en esta como en las demás familias los niños y niñas no pueden ir a la escuela, o va sólo alguno de los hijos

En todas las casas, cuando entramos, buscan enseguida en el único rincón de la casa donde tienen cuatro cosas, el papel que demuestra que se inscribieron en su día como refugiados. Lo tienen plastificado con una bolsa de plástico y bien protegido. Es el tesoro más precioso porque es lo unico que les permite demostrar que de un modo u otro que son refugiados.

La mayoría de la gente hace ya entre 3 y 4 años que están en Líbano. Las casas estan arregladas y limpias y todas tienen el suelo alfombrado con diferentes alfombras. Las pared de plástico, el suelo de alfombra, y una estufa de leña son el denominador común de todas las casas. Nada más. Ni camas ni armarios ni ... nada. Solamente en alguna hay que añadir un mueblecito con una Tv. Y sorprende en mitad de esta pobreza la Tv y las antenas parabólicas. Son televisores y parabólicas viejas y destartaladas, pero están por todas partes. Las usan para ver los informativos porque es el unico momento del dia que se sienten todavía en su país, viendo las noticias que verían si estuvieran en sus casa y víendo también como esta quedando todo el país. Me preguntabais que piensan de cómo los estamos tratando en Europa, y ninguna familia me ha dicho nada. Saben que hay gente que viaja a Europa, pero no son del suyos y no parecen saber nada de como les va.

Aquí oscurece pronto y antes del anochecer debemos estar en Beirut. Por la noche nunca se sabe que puede pasar. Con el silencio de la noche, el ruido de bombas en Siria se escucha nítidamente dicen. Estan demasiado cerca de la frontera para estar seguros.

Antes de partir hemos visitado un asentamiento que estaba mucho mejor que el resto. Hay 350 familias y se ha construido con dinero de la cooperación de Arabia Saudí. Evidentemente si hubiéramos empezado por este nos hubiera parecido muy malo, pero viniendo de los anterior era una mejora evidente. Toda la gente que había en este campo eran sunies. Y es que los asentamientos por  informales que sean juntan families sólo de la misma población y religión, porque la desconfianza mutua es importante.

Lo tenía claro antes de partir, pero aun más ahora: la única solución es que termine el conflicto en Siria. Y para eso más que abatir cazas rusos o bombardear ciudades donde viven inocentes, lo que hay es cortar fuentes de financiación de la guerra y hacer presiones e iniciativas diplomáticas para lograr la paz.
Cualquier otra cosa, no irá a ninguna parte.

Puedes continuar el relato en Viaje al Líbano (III)

martes, 24 de noviembre de 2015

¿De dónde vienen los refugiados que llegan a Europa? Viaje Líbano (I)



Ayer llegué al Líbano, a Beirut. No me he movido mucho por Beirut por temas del protocolo de seguridad, pero por la zona donde esta nuestro hotel hay una ciudad viva, alegre y mediterránea. Beirut esta junto al mar y como Barcelona, ​​es una ciudad Mediterránea. La circulación es caótica. Bien lo parece, porque en realidad tiene una armonía que descubres cuando llevas un rato. Las señales de trafico son solo indicativas, pero todo el mundo circula con bastante fluidez dentro del caos. Es una ciudad inmensa y donde he visto mucho movimiento, gente haciendo vida en la calle, comiendo, jugando a cartas o incluso niños jugando. La ciudad se ve envejecida y en algunos puntos descuidada. Esta llena de pilones de hormigón, bidones grandes llenos de cemento, y otros elementos para impedir vehículos saltarse los numerosos controles militares que hay y que aparentemente no parecen vigilar muchas cosas

Es un país que ha vivido en conflicto muchos años y que sigue pagando las consecuencias de un conflicto muy complejo donde se mezclan muchos elementos que todavia no me atrevo a explicar con propiedad. El distrito donde explotó una bomba la semana pasada es uno de estos barrios donde se hacen patente el conflicto.
Hoy después de recibir las mínimas indicaciones de seguridad del compañeros de Oxfam y tras conseguir salir del monumental atasco que Beirut tiene cada día, de volver a apreciar la armonía con que todo el mundo se salta las normas de tráfico, hemos salido de la ciudad y hemos ido hacia el Valle de Bekaa, muy cerca de la frontera con Siria. Un accidente de tráfico fruto de un error de la armonía del caos de circulación nos ha dado un susto,pero nada más.
Líbano tiene cuatro millones de habitantes y un millón de refugiados. 1 de cada 5 personas que vive en el Líbano es refugiada (Un 20% !!!! Muy lejos del 0,1% que asusta tanto a la vieja Europa)
Los refugiados que tiene el Líbano son mayoritariamente Sirios y Palestinos. De los refugiados palestinos os hablaré otro día. Los Sirios, mayoritariamente están en el valle de Bekaa. Pero no hay campos de refugiados como tales. Es todo un poco mas complejo. Una parte de los Sirios que hay en el Líbano, son sirios que ya venían a hacer de temporeros de algunas cosechas y que por tanto tienen permiso de trabajo. Otra parte ha venido repentinamente por la guerra.

Algunos viven en pisos, otros en cabañas improvisadas esparcidas por toda la geografía, que sólo tienen en común, el plástico blanco del ACNUR que las cubre.

La dispersión hace que proveer servicios sea muy complicado. No hay datos exactos de cuántos son, no están todos reconocidos como refugiados, están dispersos y muchos tienen que vivir de trabajo ilegal donde suelen ser explotados, como en todas partes. Oxfam les ha provisto de agua y letrinas.

Fauzi nos explicaba que en Siria tenían tierras, ganado, y una casa. Aquí no tienen nada de todo
esto. Salvo un pequeño jardín de plantas aromáticas que se han hecho en frente de casa en latas viejas para recordar lo que tenían en Siria. Los hijos pequeños juegan a nuestro alrededor mientras nos lo cuenta y no cuesta mucho adivinar que no deben ir a ninguna escuela.

Diab y Quaria también han hablado con nosotros y ella enseñaba las manos vacías cuando le preguntábamos que se había llevado de Siria. Nada. Absolutamente nada. Huyeron desesperadamente y llenos de miedo por el avance de Estado Islámico. No quiere oír hablar de quedarse aquí y sólo piensa en volver



Shamsi lleva ya 4 años aquí. Hoy les han terminado una letrina que ha hecho Oxfam y que utilizarán 4 familias de alrededor (sólo su familia ya son 11) Tiene dos hijos que van a la escuela, hasta que aprendan a leer y escribir. Después les tocará trabajar como a sus hermanos.

Toda esta gente provienen de una zona rural de Siria. Son básicamente agricultores y gente sencilla y con pocos ingresos. Ni uno solo siquiera ha pensado en la posibilidad de viajar a Europa, sólo piensan en volver a casa

Sus cabañas precarias, con un plástico como única pared tendrán que aguantar un invierno en un lugar donde suele nevar. Tienen muchas dificultades para encontrar trabajo y el que encuentran esta mal pagado. E incluso les toca pagar el alquiler de la tierra que ocupa su tienda. Como no tienen dinero lo hacen a cambio de trabajo y a veces sólo trabajan para pagar el alquiler.

Els país esta militarizado y tiene controles en cada momento. Para evitar detenciones los que se mueven son los niños y las mujeres que levantan menos sospechas y no les piden papeles. Pero en el caso de las mujeres, cuando les piden papeles y no tienen son víctimas de acoso muchas veces.

En la historia conflictiva de Líbano, esta fresco todavia en la memoria una invasión por parte de Siria. Y ahora les toca acoger a los Sirios cono refugiados compitiendo por los recursos, el trabajo, la tierra y todo. No debe ser fácil

Si ademas se añade que es un lugar frio, fangoso, sin poder trabajar, sin escuela, sin servicios, y donde levantan muchos recelos, es muy difícil vivir.
Pero la esperanza de volver los sigue dando fuerzas para vivir en estas condiciones.

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domingo, 8 de noviembre de 2015

Mujer, Marruecos, fresón

Cuando pensamos en un antojo, las "fresas con nata" es uno de los primeros que nos viene a la cabeza. Las fresas y los fresones tienen un encanto que las hace especiales. Pero si conociéramos algo más de las fresas, aún serían más especiales.

Hace años que Oxfam Intermón trabaja en el norte de Marruecos porque la situación y la vulnerabilidad de más de 20.000 mujeres que trabajan en el sector agrícola era indignante. Pero ni el trabajo directo de Oxfam Intermón, ni las caravanas de sensibilización ni los talleres no acababan de tener el impacto deseado para cambiar la situación. La fresa es uno de los cultivos estrella en esta zona.

En los "douart" viven y trabajan mujeres sin contratos legales, ni derechos, ni seguridad social, entre otras cosas porque no tienen ningún tipo de documentación. Sometidas a jornadas de hasta 14 horas, expuestas a pesticidas, agachadas y sin derecho a descanso en toda la jornada laboral. Víctimas fáciles de todo tipo de abusos porque la vulnerabilidad es completa. Y con miedo, con mucho miedo. Incluso el insignificante contacto con una ONG o la asistencia a un taller informativo, les puede significar perder el trabajo y que no las contrate nadie nunca más.

En este punto de aparente desesperanza, el trabajo internacional, el enfoque global de los problemas dió sus frutos. Gracias al trabajo de Oxfam, las distribuidoras inglesas supieron en qué condiciones se producían los fresones que compraban y fueron invitados a verlo de primera mano. La realidad escalofriante y la presión de los consumidores les llevó a exigir a las empresas marroquíes que cambiaran su política de esclavitud en el cultivo del fresón.

1.400 mujeres han conseguido un DNI, el 70% de las empresas ya no contrata personas ilegalmente, se ha incrementado un 65% las altas en la seguridad social, ya hay contratos escritos y un 70% de las empresas ya ha asumido el salario mínimo. Y ademas se ha creado una asociación de mujeres de los frutos rojos. Ahora casi todas las mujeres saben que tienen derechos.

El cambio es inmenso y más si consideramos que se ha dado en un espacio donde parecía imposible cambiar nada.

Una vez más todo es global, y es en la globalidad donde tenemos la solución. Todo está entrelazado. Los consumidores exigen a las empresas y éstas a los productores. Y esta cadena permite combatir una injusticia cuando parecía imposible luchar en contra de ella.

Hacer un mundo mejor puede empezar sorprendentemente en la frutería y con un consumo consciente! No lo olvidemos.


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Más información relacionada con el tema:

Puede ver este texto en forma de cómic ilustrado por Alvaro Ortiz e Isabel Cebrian clicando aquí o bajaros la aplicación "Comic on tour" de Oxfam Intermón para móviles en estos enlaces:



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Artículo publicado en la columna mensual de la revista El Portal de Centelles (Num 255 Noviembre 2015)