sábado, 9 de abril de 2016

Berta Cáceres

El COPINH es una entidad de indígenas de Honduras, un pequeño país Centroamericano. Hace unos días el ministro Margallo visitó Honduras para reforzar unas inversiones y empresas españolas para las que pidió seguridades jurídicas.

El campesinos del COPINH hace tiempo que luchan contra un proyecto hidroeléctrico denominado "Agua Zarca". El impacto humano y ambiental del proyecto es muy grave y lo han denunciado varias veces. Han ganado batallas judiciales y han logrado apoyo internacional que avala sus demandas. Pero el proyecto sigue adelante. ¿Seguridades jurídicas?

El negocio que hay detrás es muy grande y los responsables de COPINH han sido amenazados de muerte. El 3 de marzo entraron de madrugada en el domicilio de Berta Caceres, lideresa de COPINH, y la mataron. Los miembros de seguridad del gobierno que se habían comprometido a protegerla, no estaban. Diez días después mientras el ejército intentaba desalojar a unos campesinos de sus tierras, dos personas asesinaron a Nelson García, otro dirigente de COPINH. ¿Seguridades jurídicas?

Este es el precio que pagan algunas personas para luchar por cosas justas. Cuando decimos que las ONG apoyamos a personas como ellos, queremos decir que el mérito es suyo, que la idea es suya, que la valentía y la decisión es suya y nosotros solo hacemos el acompañamiento. El riesgo desgraciadamente también es suyo. Pero ahora nos toca denunciar a las empresas y a los que financian proyectos como este para los que la vida humana parece no tener ninguna importancia. 110 activistas han sido asesinados en Honduras en los últimos 5 años.

Nacer y vivir en según qué países es francamente difícil. Luchar para conseguir una oportunidad también. Hacerlo contra grandes empresas multinacionales es casi imposible. Morir por defender la tierra o las personas, contradictoriamente, es mucho más fácil.

Cuando el ministro Margallo pedía seguridades jurídicas para los negocios, no nos consta que pidiera ninguna explicación por el asesinato.

Aunque al día siguiente iba a un acto para conmemorar el asesinato de 6 jesuitas españoles y dos salvadoreñas hace 27 años. Un crimen que se intentó ocultar durante mucho tiempo, como se hace ahora con el de Berta y Nelson.

Apoyamos a gente amenazada y en sus luchas. Nuestro apoyo nunca será su seguridad completa, pero al menos les ayudará a resistir. Sólo juntos mantendremos la esperanza y la dignidad.


Si quereis firmar para que los inversores internacionales no sigan financiando el proyecto de "Agua Zarca", podeis hacerlo aquí: FIRMO POR BERTA CACERES



Artículo publicado en la columna mensual de la revista El Portal de Centelles (Num 260 Abril 2016)  





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