viernes, 22 de julio de 2016

Cuanto más pobre, mejor acogida


Esta entrada fué escrita para el blog de Pobreza Ceroy la podeis encontrar también allí: " Cuanto más pobre, mejor acogida" 

Es bueno tener datos. Especialmente cuando tenemos voces que se levantan y enarbolan la bandera del miedo ante la "invasión" de refugiados en Europa, y atizan el fuego de todos los miedos ancestrales de lo que perderemos con su llegada. Es bueno tener datos como los que nos presenta  un informe de Oxfam Intermón publicado esta semana, porque sólo los datos pueden combatir el populismo grosero.

Dejemos atrás los miedos y manipulaciones groseras y fijémonos en los datos. Los seis países más ricos del mundo, que acumulan el 56% del PIB del mundo, tienen acogidos 2.119.264 personas refugiadas. Esto representa exactamente el 8,8% de los refugiados que hay en el mundo.

En el otro lado de la balanza, los seis países con más refugiados, han acogido 11.932.244. Estas casi 12 millones de personas refugiadas son la mitad de todos los refugiados del mundo. La mitad en sólo 6 países. Y los seis países suman menos del 2% del PIB de todo el mundo, concretamente el 1,9%.

Y a pesar de las cifras, los países europeos, en vez de asumir sus responsabilidad humanas y éticas y de cumplir con los derechos que ellos mismos han tejido, están vulnerando todos sus códigos y poniendo el énfasis en asegurar que no lleguen para así invisibilizar el problema, en lugar de resolverlo.
Primero fue el acuerdo UE Turquía, y ahora los acuerdos con países poco o nada democráticos donde pagamos a ejércitos como el de Sudán para que detengan el tránsito de personas, como sea. Y lo hacemos con fondos que teníamos para Cooperación Internacional. Los fondos que tenemos para combatir las causas, los destinamos a esconder las consecuencias. Doble error grave.

El 19 de septiembre, la Cumbre anual de Naciones Unidas tratará específicamente el tema de refugiados y migraciones y al día siguiente de la cumbre, el presidente Obama ha convocado a los jefes de estado para buscar soluciones al tema de los refugiados. Es importante que tengamos sobre la mesa datos, para que no nos vendan que los países más ricos son los que más están haciendo por los refugiados y que el derecho internacional se está respetando. Y es importante que haya mucho apoyo popular. Hay que seguir exigiendo:

  1. Respeto a los derechos de las personas. Aunque las personas tengan que abandonar su hogar y su país, no abandonan sus derechos y hay que asegurar que se les respetan en todas parte
  2. Vias seguras. No permitir que las personas tengan que hacer tránsitos en manos de mafias , extorsiones y en los que se juegan la vida
  3. Asegurar la inversión de Cooperación Internacional en Acción Humanitaria que permita atender a las personas que huyen de conflictos y asegurar que no desviamos los fondos a externalizar el control de migraciones a terceros países

El mundo es de todos. La acogida, la cooperación y el compartir no es un tema de generosidad o solidaridad, es un tema de justicia.
Tenemos ejemplos de conflictos con personas refugiadas enquistados durante décadas, como el saharaui entre otros. Podemos coger el toro por los cuernos o dejar que la situación se degrade y enquiste hasta límites insospechados. Nosotros escogemos.


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Aquí abajo tenéis los datos detallados y clicando aquí encontrará el informe completo y aquí puede firmar las demandas que hace Oxfam Intermón

Refugiados acogidos en los os seis países más ricos y su PIB 


Los seis países/territorios que más personas  refugiadas y solicitantes de asilo acogen y su PIB  (Incluye cifras de ACNUR y el UNRWA para los refugiados palestinos) 




domingo, 10 de julio de 2016

La mala ventura de Buenaventura

Después de 50 años de guerra, el 23 de junio en Colombia se firmó la paz entre el ejército y la guerrilla. Es una grandísima noticia. Una de cal entre muchas de arena. Ahora habrá construirla de verdad y apoyar para reconstruir un país con tantas heridas abiertas.

En Cataluña tenemos una Taula Catalana por Colombia que reúne a todas las ONG y administraciones catalanas y trabaja y hace seguimiento de la situación del país. Gracias a ello sabemos, por ejemplo, lo que ocurre en Buenaventura.
Buenaventura es una ciudad muy pobre de la costa colombiana. De población mayoritariamente afrocolombiana (un 80% aproximadamente), ha sufrido altos niveles de violencia denunciados por muchos organismos internacionales (5.047 asesinatos, 548 desapariciones).

Buenaventura ha tenido la "mala ventura" que alguien decidiera que debía ser uno de los principales puertos de mercancías del país. Desde entonces la vida de los vecinos ha empeorado: han llegado millones de dólares para ampliar el puerto y mejorar las infraestructuras pero los han obligado a marchar de la zona (152.837 personas han sido víctimas de desplazamiento forzado). Los que resisten cerca del puerto malviven con las casas y los servicios afectados por las obras y se han quedado sin poder pescar. Los que encontraron trabajo en la construcción tienen jornadas larguísimas con sueldos bajísimos.

Esta realidad la vemos en muchos países. A menudo los inversores internacionales no tienen en cuenta el interés de la gente local. Este caso nos duele más porque la empresa que hay detrás de la construcción el puerto es o era (han tratado de venderla) una empresa catalana.
Muchas organizaciones han trabajado para denunciar la situación y todas las irregularidades administrativas y judiciales que se han producido, y mejorar las condiciones de vida de la ciudad.

Recientemente la Taula Catalana por Colombia organizó una visita de una comisión de expertos catalanes y presentaron el informe y nos contaron sus dramáticas constataciones en el Parlamento de Cataluña. Para evitar estos casos propusieron crear un organismo catalán para controlar la acción de las empresas catalanas en el exterior. Esto también es cooperación internacional y trabajar por la justicia social. De otro modo pero lo es.

No se pueden rebajar los estándares de respeto a los derechos humanos cuando nos alejamos de nuestro país, aprovechando la pobreza y la vulnerabilidad de la gente y la débil legislación de algunos países: también debemos exportar derechos.

Las grandes desigualdades globales se construyen a partir de muchas desigualdades locales como las de Buenaventura. La Paz necesita empresas responsables. Colombia necesita empresas catalanas responsables. Y Cataluña también.


Documentació relacionada: